HISTORIA

Toda La Vida Por Delante

Toda la vida por delante.

CAPÍTULO 1: ASÍ EMPEZÓ TODO.
Con tan solo cinco meses empecé a reflexionar...:
"¿Por que unos perros son amados y otros abandonados?"


"¿Por que los "humanos" aman a los perros de raza, y los cuidan, abandonan a las mezclas, y las maltratan?"


"Tanto hablan de igualdad de raza sabiendo que somos "solo animales" pero luego a los perros y a los gatos les aman y a los cerdos y vacas se los comen."



-Bueno, no quiero enrollarme tanto, llegó la hora de presentarme:
Soy Mike, tengo dos años. Vivo en... bueno, no importa. Valee, en verdad vivo al lado del contenedor en una caja de cartón. En esta historia voy a contar mi vida desde cuando fui un cachorrito. Nací en un pueblo, en un lugar, donde aprecian a los perros como a unos tesoros imprescindibles para las vidas de los humanos. En aquel callejón donde nací, por desgracia no pasaba nadie. A lo que iba, era un día soleado, no muy típico de historia tristes pero de todos modos... Nací con mis cinco hermanitos, y mi hermanita. Pensaba que el único papel que tenía ahí era sobrar y ser rechazado por mi mamá, mis hermanos, mi hermana, por todas las personas que intentaban ayudarme... A si que un día no tenía a penas fuerzas, intenté beber un poco de leche, pero no lo conseguí. Decidí escaparme porque mejor solo que mal acompañado. En una noche de verano en la que no faltaba calor. Todo el pueblo más silencioso que un York Shire frente a un Pitbull. Todo comenzó allí. Me llevé el único objeto que me alegraba, una pelota de tenis que me dió por pena una niña simpática, morena, ojos verdes, total: no me llevó porque a su madre no le gustó que estaba flaco, sucio...: dijo: "¿Que quieres un perro? -como si se quisiera burlar de ella. "¡Para eso vamos a comprar uno BONITO, no como ese! -A la niña se le saltaron las lágrimas, pero obedeció y me miró con cara triste por última vez, antes de irse.
Por un momento sentí que seríamos mejores amigos, pero no...
Pues... solo me quedé.



CAPÍTULO 2: ALGO INCREÍBLE...
Ya amaneció, dormí bien, y soñe con una persona que me adoptaba...
raro que fuese verdad -pensé.
Me tiré encima de un cubo para que cayera, y me busqué dentro algo que desayunar. Entonces, vi al otro lado de la carretera... ¡Un gato! Eché a perseguirlo. Y... ¡bum! Ya no recordé nada más, pienso que por cruzar rápidamente me han podido atropellar.
Me desperté en una caja de metal y rejas, creí que era una "perrera" de las que me habían contado. Pero por suerte no. Una "veterinaria" que paseaba por la calle mientras iba a su trabajo... me vio. En verdad me daba igual que me dejase, estaba acostumbrado.
Pero ella me cogió en brazos. Me tapó con un trapo que tenía a mano y me metió en una caja de cartón en la que estaba antes. Bueno, eso era lo que escuché mientras tras la puerta se lo contaba a una compañera de trabajo. Me cuidaron, me dieron de comer y de beber, me pusieron las vacunas voluntariamente... ¡Ese día fue el paraíso!
Una semana despues, por cierto, toda esa semana solo sabían que yo estaba ahí, mi "dueña", veterinaria, y su compañera. Y no salía de ese lugar, solo para pasear y para la "reeducación".
Me metió en el "transportin" y en esa caja con ruedas rápida pero, me hice pipi de tanto miedo. Lo recogió, y se sentó en la parte de delante, agarró ese círculo tan raro que gira y la caja con ruedas empezó a ir.
Me soltó en una casa, en la que gritó: -¡mamá! ¡hermana! -y vinieron una mujer y una niña. ¡Y eran las que me dieron a mi pelotita de tenis que en ese momento se quedó en la caja con ruedas!
Gritaron: -¡Ese es el perro que vimos en la calle hace cinco semanas!
¿Solo cinco semanas? -pensé.



CAPÍTULO 3: ¡QUÉ MAL LO PASÉ EN LA CALLE!
Diez diferencias que hay de vivir en una casa y de vivir en la calle que noté:
-La comida no sabe a calcetines.
-No hace tanto frío.
-Tengo más juguetes.
-Tienen una caja pequeña negra, y fina que usan para ponersela en la oreja, y hablar solos aunque de ahí salgan ruidos de voz humana a la que ladro, claro -hasta que me regañen...
-Son más amables que aquellas personas del callejón.
-Me han dado como una caja, pero resistente, parecida a una casa humana donde me han metido comida, bebida, y juguetes. Aunque no la use, y no me regañen por eso...
-He observado, que por la mañana, mi dueña pequueña, se va, y vuelve por la tarde. Se lleva una bolsa de "tela", y le rellena con muchas cosas antes de salir.
-Cada día les cambian de colores los cuerpos :D.
-Me llevan cada tiempo a una casa grande donde hay muchos animales más y me pinchan en la espalda en otro cuarto aislado y...: ¡dicen que es por mi bien!
-Y SOBRETODO SOY AMADO, NO IMPORTA SI SOY BLANCO, NEGRO, MARRÓN, O... ¡ELLOS ME AMAN SIN IMPORTAR COMO SEA!
Los quiero de verdad, me han salvado la vida. 

Se los agradezco.



CAPÍTULO 4: ¿Y MI FAMILIA?
Un día soleado, en el que tenía 10 meses, estaba sentado en en borde de la "piscina", mirando como las olas de agua aparecían y desaparecían. Era una puesta de sol. Cada vez que veía ya muchas olas, miraba a mi dueña jugando a la comba sin parar, a la luz del sol, que se escondía tras la colina y que finalmente tapó nuestra casa y se hizo de noche.
Cuando de repente escuché: -¡Emma! ¡Corre, ya ha nacido! -Pensé: ¿Qué?, y fui a ver corriendo lo que ha pasado con mi dueña Emma.
Entré a la habitación y vi a su madre tapada con una manta en la cama, sonriendo, al lado la hermana mayor de Emma, Caroline, sujetando una cosa rara en los brazos, que lloraba y...: ¡Era un bebé humano! Lo llamaron James, ¡qué nomre más bonito!
Me encantaba lamerle los pies mientras reía sin parar, mirar como comía, o, mejor dicho chupaba una botella con líquido blanco y me acordé de que eso era "leche", lo que le daba mi mamá a mis hermanlos cuando nací, y los recordé, ¿qué habra pasado con ellos?
Y salté la valla sin pensarlo dos veces. Corrí hasta el primer callejón donde vi a mis hermanos, y a mi mamá, con otro cachorro más. Les ayudé a venir a mi casa, pero no se pudieron quedar. ¡Menos mal que los vecinos tienen un campo enorme y les dejaron quedarse! ¡Así los puedo ver todos los días! Y se llaman Lucky, Choco, Luca, Mummie, Chico, Bailey y Luna, y mi mamá Nube.
¡ERA EL MEJOR DÍA DE MI VIDA ENTERITAAAAA!

                                                                                                                                                              ~jbr


FIN

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